Neuropsicología

Los problemas que trabaja la neuropsicología para rehabilitar:

Alteraciones en la memoria

Mejorar el nivel de atención

Recuperar algunas funciones ejecutivas

Mejora del lenguaje

Rehabilitación de demencias: Alzheimer (en fases tempranas)

Rehabilitación daño cerebral adquirido (Ictus, tumores, etc.)

Rehabilitación accidentes de tráfico

¿Qué es?

La neuropiscología es una disciplina de la psicología que estudia las relaciones entre el funcionamiento del cerebro y el comportamiento. Se estudia el nivel cognitivo, emocional y conductual de la persona. Además, se centra en estudiar los procesos cognitivos, bien por alteraciones, patologías, deterioro o dificultades, tanto en niños, adolescentes como adultos o personas mayores. Enfermedades adquiridas, neurodegenerativa, rehabilitación de daño cerebral adquirido (ictus) entre otros,  y en la población infantil, dificultades cognitivas como en TDAH, parálisis cerebral, otros.

Servicios

Evaluación neuropsicológica con test estandarizados

El neuropsicólogo realiza tareas de evaluación o valoración neuropsicológica en los que se trata de conocer los puntos débiles así como los fuertes, es decir, ver en qué áreas cognitivas muestra dificultades o déficits y ver aquellas que se encuentran preservadas. Además, realiza una intervención en la que se establecen los objetivos para que la persona tenga la mayor autonomía posible en su día a día.

Sesiones individuales de neuropsicología (rehabilitación / restauración cognitiva)

Las intervenciones están basadas en la rehabilitación / restauración o bien en el aprendizaje de estrategias compensatorias.

En la primera consulta se realiza una entrevista clínica en la que se exploran las áreas cognitivas, conductuales y emocionales de la persona. Tras esta, se realiza una evaluación neuropsicológica utilizando instrumentos que están validados científicamente.

En base a la entrevista, así como a la información de los test administrados, se elabora el plan de intervención, en caso de considerarse necesario.

El tratamiento está basado en los conocimientos de la neurociencia y de la neuropsicología y siguen un corte cognitivo-conductual, por tanto, el primer paso tiende a ser la psico-educación de lo que le pasa al paciente, por ejemplo, si la persona muestra déficit de atención explicarle, qué es, en qué consiste, qué estrategias ayudan, etc.

El objetivo final siempre será la mejora de la persona en su bienestar psicológico, así como promover su autonomía.