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NEUROACTIVE EN SUPERVIVIENTES CON CÁNCER

Introducción

Neuroactive es una empresa especializada en la mejora cognitiva a través de la neurotecnología y neuropsicología con el fin de mejorar la atención, memoria y velocidad de procesamiento.

Para este fin se utilizan las técnicas más innovadoras de neurotecnología que existen en el mercado, concretamente la tecnología Elevvo. Bitbrain, la empresa diseñadora de esta tecnología, ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales.

El proceso de investigación de Elevvo ha traído consigo tres patentes y más de 90.000 registros cognitivos cerebrales.

A fecha de 31 de octubre de 2017, los resultados obtenidos en una muestra de 500 usuarios ha sido una mejora cognitiva eficaz de hasta un 30% en la memoria de trabajo, la velocidad de procesamiento, la atención sostenida y concentración en las poblaciones investigadas. Sobre estas funciones se asientan muchas otras habilidades y funciones cognitivas superiores como la capacidad de aprendizaje y razonamiento.

Nuestro objetivo principal es mejorar la salud y el bienestar de los pacientes (Neuroactive Medical) y de nuestros usuarios (Neuroactive Wellness o potenciación).

En este proyecto se utilizarán los servicios de Neuroactive Medical para potenciar la atención, memoria y velocidad de procesamiento de las personas supervivientes de cáncer y así potenciar su capacidad cognitiva y mejorar su empleabilidad y su salud emocional.

Objetivo general

  • Mejorar el bienestar de los supervivientes con cáncer utilizando las técnicas más innovadoras de neurotecnología y neuropsicología para mejorar su capacidad cognitiva y su salud emocional.
  • La mejora de su atención, memoria y velocidad de procesamiento permitirá a estas personas a mejorar su autoestima, aumentar su seguridad, su capacidad de aprendizaje y mejorará su adaptación al cambio.

Objetivos específicos

“Dentro de nuestro objetivo está mejorar el bienestar físico, emocional y social de los  enfermos  oncológicos  y sus familias”.

El diagnóstico de una enfermedad oncológica así como las diferentes vivencias que experimentamos a lo largo de la enfermedad pueden ocasionar en los pacientes y sus familiares, una serie de complicaciones psicosociales que revierten en un deterioro de su calidad de vida.

Justificación

Actualmente, en España hay alrededor de 1.500.000 de personas supervivientes de cáncer y se estima que existirá un incremento de un 50 % para el año 2020 (Eurostat 2010).

En España, los principales estudios realizados sobre los supervivientes de cáncer son los siguientes: Informe sobre las necesidades de los supervivientes con cáncer, de Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC); Después del cáncer: experiencias y necesidades de personas que han superado la enfermedad y de sus familiares, Fundació Biblioteca Josep Laporte (FBJL) y el Monográfico de Largos Supervivientes en Cáncer, de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). En estos estudios se lleva a cabo un análisis de las necesidades y de las secuelas, tanto físicas como psicológicas, sociales, laborales y económicas, valorando además otros aspectos tales como las medidas de seguimiento de los supervivientes. De acuerdo con los mismos, estas necesidades carecen de un reconocimiento social y sanitario y no son por tanto objeto de la adecuada y necesaria atención.

A lo largo de las últimas décadas, han sido numerosos y positivos los avances y aportaciones en el ámbito de la oncología, no sólo en cuanto al diagnóstico y un más precoz y efectivo tratamiento, sino también en cuanto a la calidad de vida de los pacientes al final de la misma. Aunque exista un creciente interés por profundizar en las necesidades y problemas de los supervivientes, son sin embargo pocos los trabajos e investigaciones existentes sobre ellos, y se plantea por tanto la necesidad de estrategias para solucionar estos vacíos, permitiendo así tanto a la sociedad como a la comunidad sanitaria disponer de los recursos necesarios para ofrecer respuestas.

Respecto a la definición de cuándo hablamos de una persona superviviente de cáncer, en la literatura científica se dan conceptualizaciones que van desde considerarlo en el momento del diagnóstico de la enfermedad, teniendo esta supervivencia así diferentes fases, hasta considerarlo sólo un año después de haber finalizado el tratamiento, o incluso al haber superado los cinco años libre de enfermedad. En este trabajo se ha optado por utilizar la definición de Mullan (2012), según la cual la supervivencia “describe el período inmediatamente después de finalizado el tratamiento”.

Análisis de las necesidades según los estudios sobre el superviviente

En el Informe elaborado por GEPAC se realizó una encuesta online a 2.067 personas y varios grupos de discusión, con el objetivo principal de analizar las necesidades no cubiertas de las personas que han finalizado tratamientos oncológicos. La astenia se incluye como síntoma tanto en procesos de ansiedad como de depresión y presenta un porcentaje de un 64% de paciente que informan sobre ésta sintomatología, continúa con un sentimientos de tristeza (40%) y con pérdida de memoria y atención (29%), entre otros síntomas relacionados.

El segundo estudio en el que se justifica el programa IPSSCA es Después del cáncer (FBJL). En él se pone de manifiesto la importancia de atender las necesidades y expectativas de las personas que han superado un tratamiento oncológico. Se organizaron dos grupos de discusión. Por un lado, respecto a los grupos de discusión de los supervivientes, se señalan las conclusiones relacionadas con el aspecto psicológico y/o emocional. En ellos hablan de muchas dificultades una vez acabados los tratamientos y resaltan el hecho de tener que enfrentarse a la vida cotidiana; además, uno de los síntomas más mencionados es la presencia de fatiga y el cansancio excesivo en la realización de las actividades cotidianas. Los resultados de otros estudios indican la presencia de astenia en los supervivientes durante meses e incluso años después de haber finalizado el tratamiento. Respecto a las variables emocionales, en un estudio sobre la calidad de vida en supervivientes, resaltan que fueron los síntomas depresivos experimentados de manera continua los que afectaron a un mayor número de pacientes (41,4%), entre otros resultados.

Igualmente, en la práctica clínica es habitual recibir quejas por parte de algunos pacientes que aún finalizado el tratamiento, manifiestan problemas de concentración y memoria. La mayor parte de las investigaciones sobre el deterioro cognitivo en supervivientes admiten que aunque a menudo puede ser transitoria, muchas veces la alteración puede presentarse durante meses o años en el 17-35% de los casos.

En cuanto a los trastornos psicológicos que pueden presentarse con más frecuencia entre los supervivientes se describen e incluyen síntomas de estrés postraumático, temor a la recidiva, alteraciones en la imagen corporal y trastornos del estado de ánimo; estimando que un 25% de los supervivientes presentan niveles clínicos de depresión

 

La finalización del tratamiento oncológico no está relacionada directamente con el bienestar emocional inmediato de los pacientes. Las recomendaciones tanto de expertos (pertenecientes a sociedades científicas y asociaciones de pacientes) como de afectados, coinciden en que es necesario llevar a cabo programas de intervención, así como otras medidas que cubran las necesidades de los supervivientes de cáncer.

Su justificación, por tanto, queda implícita en el propio análisis de las necesidades. Todos ellos ven como indispensable la incorporación de programas de formación y de un plan de seguimiento que conlleve una rehabilitación no solo desde el plano físico, sino también psicológico y social, con vistas a poder optar a una buena calidad de vida. Los datos nos muestran que para el 36% de los encuestados (GEPAC, 2012) que recibieron atención emocional, el 80% se sintió satisfecho o muy satisfecho con el servicio, considerando fundamental disponer de un seguimiento psicológico.

Puesta en marcha y tratamiento

El tratamiento individualizado de Neuroactive consiste en 3 fases:

  1. Fase de Diagnóstico y Evaluación (2 sesiones)
  2. Fase de Tratamiento (10 sesiones)
  3. Fase de Evaluación y Control (2 sesiones)

El tratamiento de Neuroactive consiste en llevar a cabo 14 sesiones utilizando un electroencefalograma y un software que permite observar los porcentajes de mejora y ayuda a que el paciente elabore sus propias estrategias de aprendizaje.

De esta forma, a diferencia de los talleres de memoria o de terapia para la mejora cognitiva, se conoce con exactitud en qué situación se encuentra el paciente cuando comienza el tratamiento (evaluación) y los porcentajes de mejora intrasesión e intersesión.

Es una tecnología que está avalada científicamente. Es un tratamiento innovador con una fiabilidad y validez que nos indican evidencia empírica. En el caso de aplicación a personas supervivientes de cáncer, se les aplicaría un programa Wellness Medical. Para ello se realizará una prueba de screening y como se ha explicado anteriormente también de valores cognitivos.

Es necesario realizar una sesión por semana o incluso dos sesiones. Pero la persona que se incorpore en el proyecto se tiene que comprometer al cumplimiento del programa salvo excepciones de salud, etc.